Sé que no soy la única que se pregunta… ¿Qué carajo está pasando? En serio, ¿qué está pasando?
La violencia, la destrucción, las matanzas, las guerras, los genocidios, los psicópatas que «gobiernan» el mundo…
Todo en directo, listo para que lo veamos por las redes.
Es abrumador y desgarrador. Y, honestamente, no tengo palabras. Me parece que, al final, las palabras nunca alcanzan para describir la realidad. Y menos esta.
Sé que muchos nos sentimos así. Sentimos el dolor del mundo. Nos duele el corazón por los humanos, por la tierra, por toda la vida. También furiosos (¡bien, deja que tu furia te conmueva, aprovecha tu poder!).
En los últimos años, me he vuelto cada vez más sensible a todo lo que sucede en el mundo.
Hasta el punto de que tuve que ponerme un límite saludable y priorizar mi sistema nervioso y mi salud mental, porque eso es lo más poderoso que podemos hacer ante esta crisis global.
Salir del miedo y habitarnos. Recuperar nuestro poder es la respuesta.
Volvé a tu centro. Cuídate y nútrete. Conéctate con el amor y expandí ese amor.
Así es como creamos el cambio que deseamos ver en el mundo.
Así que, cuando me encuentro desviada de mi centro (es decir, con ansiedad, miedo, pensamientos abrumadores, sintiéndome desconectada y distante de mi vida y de la vida en general…)
Esto es lo que hago: Cuidado del chakra raíz
Voy muy básico y simple. Lo simple es sagrado, lo simple es poderoso.
Me gusta llamarlo cuidado del chakra raíz, porque se trata de cuidar lo más esencial. Se trata de cuidar nuestra raíz, nuestro cuerpo, el elemento tierra que tanto necesitamos cuando nos dejamos llevar demasiado por los reinos de la mente (la mente es el elemento éter y aire).
Se trata de:
Respiración.
Movimiento.
Nutrición.
Conexión humana.
Déjame ampliar…
Respiración
Esta es nuestra necesidad más fundamental; solo podemos estar unos minutos sin ella. En Ayurveda aprendemos que respirar no es solo oxígeno; en realidad, estamos absorbiendo Prana, fuerza y energía vital. El oxígeno transporta Prana.
Entonces, quiero preguntarte: ¿estás respirando lo suficientemente profundo? Cuando estamos en alerta, inquietos, en estado de miedo, tendemos a respirar muy superficialmente; eso significa que no estamos recibiendo mucha fuerza vital cósmica.
Así que recuerda respirar profundamente. Llénate de Prana y observa cómo al instante te sientes mejor, más relajada y a gusto.
Nadi shodhana también es un excelente pranayama (ejercicio de respiración) para practicar la claridad mental y la armonía.
Movimiento
¡Mueve tu cuerpo! Es muy importante. ¡Tenemos cuerpos por una razón! ¡Y siempre, a lo largo de nuestra historia, lo hemos movido MUCHO!
Cuando movemos nuestro cuerpo, ¡movemos energía! El ejercicio aumenta las hormonas de la felicidad y los neurotransmisores, incluyendo endorfinas, dopamina y serotonina. Estas sustancias químicas reducen el estrés, alivian el dolor, mejoran el sueño y generan sensaciones de euforia o satisfacción. En resumen, ¡nos sentimos mejor en todos los sentidos!
Nutrición
¡Nútrete! ¡Con ingredientes de la mejor calidad! Infunde tus alimentos con rezos e intención, come conscientemente y con gratitud.
Además, ya el simple hecho de comer REGULARMENTE cambia la vida, especialmente para las personas con mucho Pitta y Vata.
Estabiliza los niveles de azúcar en la sangre, y por ende el estado de ánimo, y te conecta con tu cuerpo. Alimentarnos es hacer raíz.
Conexión humana
Somos seres sociales. Necesitamos el contacto y la conexión humana. Nos recuerda que estamos todos juntos en esto, nos acerca a los demás y a nosotros mismos. Nos vemos reflejados en otro ser humano.
Así que anda a tomar un cafecito con tu amiga, llama a tus padres, abraza a tus amigos y/o pareja.
Conexión con la Tierra
Somos naturaleza. Somos literalmente pequeñas células en el gran cuerpo de la Madre Tierra. Somos un microcosmos del macrocosmos.
La naturaleza es la gran sanadora. El simple hecho de estar en la naturaleza te hace sentir mejor, te hace respirar más profundamente, te conecta con tu cuerpo, te relaja, te recuerda que todo está bien.
La Tierra es literalmente ese cable a tierra que tanto necesitamos.
Entonces, prioriza conectar con ella todos los días. Camina en espacios naturales, siéntate en la naturaleza, junto a un árbol, junto al agua, junto al mar, camina descalzo sobre la tierra, túmbate en la tierra. Si estás en una ciudad, busca el parque más cercano. O si esto no es posible, al menos visualiza un lugar hermoso en la naturaleza y visualiza cómo tienes raíces que se extienden desde tu cuerpo hacia la Tierra.
La energía de la Tierra es más lenta, es constante, está eternamente invitándote a unirte a ella y entregarle tus preocupaciones. No hay nada que ella no pueda contener. Dáselo.
Make Love Not War – Hagamos el Amor, no Guerra.

Espero que este simple recordatorio te acompañe en los momentos que lo necesites, y que te muestre la oportunidad de conectar contigo y con la vida en estos tiempos tan intensos.
La luz ya ganó, pero queda aún para purgar … ha sido mucho tiempo de opresión.
Te envío mucho amor, luz y fuerza,
Pia

